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El río Chícamo serpentea entre barrancos claros cerca de Abanilla
Nueva colaboración · Septiembre de 2026
Abanilla

El río Chícamo de Abanilla: una cinta de agua entre tierras secas

es Publicado el 20 de septiembre de 2026

El río Chícamo cambia la manera de mirar un paisaje árido. En Abanilla, el agua atraviesa laderas pálidas de yeso y barrancos profundamente erosionados. Juncos y otras plantas de ribera se reúnen donde persiste el caudal y dibujan un estrecho corredor verde en un territorio que desde lejos parece casi desnudo.

La historia local

La reserva fluvial se protege por su geología singular y los hábitats que sostiene el agua. La erosión abrió cárcavas y el río ha ido excavando y depositando materiales entre ellas. Lo interesante es esa relación, más que un mirador aislado. También es un espacio delicado: el caudal estacional puede cambiar rápidamente la seguridad de un camino.

Prepara la visita

Elige una ruta pública establecida y consulta las condiciones antes de salir de Abanilla. Algunos pasos se cierran por la vegetación; tampoco una mañana seca descarta lluvia río arriba. Aléjate de taludes inestables y no alteres el cauce ni las plantas. Lleva agua, evita las horas de más calor y deja margen para regresar sin improvisar vados.

Cómo se conecta

Los manantiales termales de Fortuna muestran otra forma del agua en este rincón seco de Murcia.

Fuentes

Escrito en septiembre de 2026 con información de Turismo Región de Murcia.